

“Un cuerpo y el deseo irresoluble que lo atraviesa.
“El poeta quiere ser creído”, segunda pieza de la trilogía “Y el deseo / es una rama con toda ley de frutos”, indaga en la falta de correspondencia entre una psique que se consume de anhelo y una corporalidad que la sabotea; una disonancia cruenta entre lo físico endurecido, paralizado, y ese deseo que exige un cuerpo vital para afirmarse. En este caso, aludimos a un cuerpo marcado por una enfermedad degenerativa —la esclerosis múltiple— que acompañó al poeta Miquel Martí i Pol durante más de treinta años, deformando su vínculo con el movimiento y empujándolo hacia una búsqueda interior donde el deseo debía reinventar sus rutas. Miquel Martí i Pol es un poeta frágil y quebrado. A partir de su figura totémica, la pieza se expande en forma de tríptico: tres presencias que se rozan, reptan y se constriñen mutuamente —el cuerpo, la poética y la fantasía. Guiada por el gesto de las manos como hilo conductor, la obra navega entre la aspereza de un cuerpo ahogado y la ductilidad de las palabras que intentan traducir un mundo vuelto inaccesible más allá del territorio literario.
Música: Ola Witalistz, EDE
Premiere: SALA MELMAC